Cómo cuidar la piel atópica en los primeros rayos de sol con Pediatopic

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Después de más de 50 días en casa, los primeros paseos al sol nos están sabiendo a gloria. Poder sentir de nuevo el calorcito primaveral de los rayos de sol sobre nuestra piel es un auténtico placer y, además, un placer necesario para nuestra salud. Si tienes la piel atópica, no debes pasar por alto todo esto… 

El sol es esencial para nuestra salud, ya que es la principal fuente de vitamina D, indispensable para que el organismo pueda absorber el calcio para conservar los huesos fuertes y sanos. 

La exposición solar en pequeñas dosis no solo tiene un efecto beneficioso para nuestro organismo, sino también para nuestro estado de ánimo. Exponerse el sol durante al menos 15 minutos al día puede servir de gran ayuda para algunas formas de depresión estacional. Sin embargo, el exceso de sol puede ser muy peligroso para nuestro organismo. A corto plazo puede provocar: 

  • eritemas (quemaduras solares).
  • fotodermatitis como lupus o urticaria por luz.
  • enfermedades pigmentarias como la melasma o vitiligo, fotoinmunosupresión o fotosensibilidad.
  • Y si esta exposición es constante, en algunos casos puede llegar a provocar cáncer de piel. 

Ahora que se acerca el verano y la radiación solar es mayor, debemos proteger nuestra piel con protectores solares para evitar los efectos perjudiciales del sol. Para ello debemos tener en cuenta qué necesita nuestra piel y qué productos nos ayudarán en cada momento. Si tienes la piel atópica, el sol puede suponer un gran aliado como el mayor enemigo dependiendo del cuidado que tengas. 

El sol y la piel atópica

Recordemos que la piel atópica o dermatitis atópica (DA) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a un 5 % de los adultos y aproximadamente a un 20 % de los niños de alrededor del mundo. Los síntomas de esta enfermedad suelen ser principalmente la sequedad, la irritación y descamación de la piel, provocando así una sensación de picor intenso a quien la padece. Esto sucede porque la dermis tiene alterada su estructura, por lo que no hace adecuadamente la función de barrera protectora, siendo más permeable y permitiendo la entrada de elementos que no lo harían en una piel normal. No se conoce su origen ni si la cura, pero sí podemos controlar los síntomas con una serie de medidas de higiene y cuidado de la piel

El sol, acompañado de un clima suave y húmedo, puede mejorar las condiciones de la piel y reducir su sequedad, ya que el efecto inmunosupresor de los rayos reduce la actividad del sistema inmune. Sin embargo, si no aplicamos una serie de medidas, puede provocar el efecto contrario. Al igual que no todas las pieles con dermatitis atópica responden de la misma manera al sol. Así que siempre es recomendable acudir regularmente a un especialista dermatólogo para asegurarse del estado de salud de la piel y crear unas pautas personalizadas para el paciente.  

Para poder aprovechar todos los beneficios del sol para las personas con piel atópica, se recomienda: 

  • Exponerse al sol de manera moderada y progresiva, evitando el sol desde las 11am hasta las 3pm.
  • Usar fotoprotectores especiales para este tipo de pieles, que sean hidratantes y ricos en ácidos grasos esenciales como el Omega 6. 
  • Utilizar un factor de protección 30 o superior cada 2 horas para evitar las radiaciones ultravioletas A y B y al infrarrojo A. Se recomienda utilizar crema protectora resistente al agua en la piscina o en la playa.
  • Vestir con gorras y ropa que cubra, preferiblemente de algodón y oscura, especialmente durante el mediodía cuando la irradiación es más alta.

El cuidado de la piel atópica en niños

Es importante cuidar la piel durante todas las épocas el año, pero especialmente durante la temporada estival. La radiación solar es un gran factor de riesgo para las pieles atópicas, pero también el calor, el sudor o la sequedad ambiental, así como el cloro de la piscina o la sal y la arena de la playa. Sobre todo, debemos cuidar la piel de los niños que son los más afectados por esta enfermedad. 

  • Hidratación 

Debemos continuar con las rutinas de higiene, pero haciendo hincapié en la hidratación de la piel durante estos meses. Con las lociones corporales  emolientes e hidratantes protegeremos de forma activa la defensa natural de la piel, evitando la sequedad e irritación de la piel. 

  • Geles y champús para pieles atópicas

Es fundamental utilizar champús específicos para no dañar el cuero cabelludo y geles de baño especiales para que no eliminen los lípidos de la piel y además los aporte. Las duchas deben ser cortas y con agua templada.

  • Adiós cloro, adiós sal

Si vas a la playa o a la piscina, es muy importante retirar el cloro o la sal y la arena lo más pronto posible para evitar la irritación que provocan. Es importante inculcarle a los niños con pieles atópicas el hábito de ducharse tras pasárselo bien en estos lugares. Si el niño tuviese un brote de irritación, tendrás que utilizar las cremas ultraemolientes e hidratantes como la Pediatopic

  • Protección solar

Los productos fotoprotectores son esenciales para el cuidado de la piel en cualquier época del año, pero más en verano. Los puedes encontrar en crema o en spray, para que en un solo gesto puedas proteger la piel de los más pequeños como tu propia piel.  Por otro lado, en niños con dermatitis atópica hay que evitar componentes como el octocrileno o la oxibenzona.

La línea PediatopicSun para los más pequeños y para toda la familia, es perfecta en estos casos. Gracias a su complejo multiactivo, aporta componentes que restauran la barrera cutánea y la protegen de los rayos solares.

En verano, protégete y protege a tu familia

El cuidado de la piel de los niños respecto la exposición solar es súmamente importante desde que son muy pequeños. Los dermatólogos afirman que los bebés no deben recibir radiación solar directamente hasta después de los 6 meses de vida. Hasta los 2 años, la piel de los niños es altamente susceptible a los efectos perjudiciales del sol, debido  debido a sus particularidades anatómicas y funcionales. La conocida radiación ultravioleta (la UVB y la UVA) es la responsable de las quemaduras solares de la piel y de la alteración de las estructuras inmunes que tienen mayores efectos perjudiciales en la piel de los más pequeños. 

Sin duda alguna, el verano está para disfrutarlo al máximo, pero debemos tomar consciencia de las implicaciones que tiene el sol en nuestra piel. En especial, si nosotros o nuestros hijos tienen la piel atópica. Siguiendo las medidas de higiene, hidratación y protección de los especialistas, mantendremos la piel sana al mismo tiempo que nos beneficiamos del sol. ¡Incluso dentro de poco hasta en las terrazas de nuestra ciudad!

Reme Navarro Escrivá

Farmacéutica y Nutricionista. Licenciada en Farmacia en la Universidad de Valencia en el año 2007, Licenciada en Nutrición en la misma universidad en el 2009. Dedicada al mundo de la salud y la farmacia desde hace mas de 15 años. Entre reunión y reunión en Mifarma escribo éste blog de los temas que considero interesantes para la salud y el cuidado personal.

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